Entendemos el rol del coach como una práctica centrada en la persona o en el equipo para el desarrollo de su rendimiento. Es un acompañamiento que favorece la autonomía y la responsabilidad permitiendo incrementar las competencias y movilizar recursos. Nuestras experiencias han respondido a objetivos muy variados:

  • Adaptarse a cambios
  • Potenciar la delegación
  • Cambio de función
  • Éxito a reforzar, a generalizar
  • Ante un objetivo de rendimiento ambicioso que hay que alcanzar
  • Por una promoción profesional que conlleva cambios en las competencias
  • Comportamiento inadecuado
  • Rendimiento a potenciar
  • Mejorar la comunicación interpersonal, grupal o con clientes